Ya estábamos
deseando alcanzar este año, 2014 fue un año complicado para el país, pero en Sándalo
Posada seguimos de pie, ofreciendo lo mejor, nos convertimos en refugio para el
estrés, en destino para los que no pudieron salir del país, en un manojo de
recuerdos para los que pudieron disfrutar los sabores de España nuevamente en
nuestra cocina.
Nos
convertimos en Esperanza cuando llegaron y descubrieron que en este país aún se
pueden hacer las cosas de otra manera, con criterios de calidad. En sorpresas
cuando se sintieron como en casa pero súper consentidos, nos transformamos para
ofrecer cosas nuevas como el Bistrot un lugar para tapear y tomar vinos, nos
multiplicamos por mil para atenderles como se merecen.
Nos hicimos
más proactivos, más creativos, para que nunca faltase nada, fuimos todos los
empleados juntos y trabajamos el triple, sin desaparecer las sonrisas. Recibimos
reconocimientos, agradecimientos, alojamos huéspedes amigos, compartimos,
trabajamos y disfrutamos.
Ahora
recibimos este 2015, con más sabiduría pero con las mismas ganas de trabajar,
con la fé puesta en que vendrán tiempos mejores.
Ya nos llegó
nuestra primera alegría 2015 con el premio:
Travellers' Choice 2015 otrogado a
las 10 mejores posadas de Venezuela por Trip Advisor!!
Gracias
infinitas a nuestros huéspedes por sus opiniones excelentes.
Cuando vimos por primera vez el lugar donde se construyó Sándalo Posada, imaginamos allí un huerto, el terreno estaba dividido en dos partes mas o menos iguales, uno alto y uno bajo, era indudable que en el terreno alto se levantaría la posada porque las vistas son impresionantes, pero abajo era perfecto para un huerto, estaba resguardado de los vientos y la tierra era excelente.
Comenzamos por buscar semillas de todo tipo para hacer ensayos, puesto que de conocimientos agrícolas estabamos escasos, hice unos semilleros y cuando las plantitas estaban fuertes, con la ayuda de nuestro vecino Sixto se sembraron toda clase de hortalizas, entre ellas zanahorias, remolacha, lechuga, vainitas, pimentón, papas, acelgas, calabacín, cilantro, perejil, zanahorias, repollo, es emocionante cosechar lo que has sembrado, creo todo el mundo debería experimentarlo alguna vez en su vida.
Creo que lo más importante es que no estamos usando químicos, que nuestras hortalizas no contienen ninguna clase de venenos, son totalmente saludables, y nuestros huéspedes están felices de poder saborear ya sea unas exquisitas flores de calabacín o unos vegetales salteados fresquesitos de nuestra huerta.
En ese mismo terreno hay un enorme pino rodeado de piedras colocadas en círculo, todos insistían que debajo del pino no se da ninguna planta, como yo soy cabezota lo limpié y sembre un montón de flores, ha quedado precioso, lo curioso es que todo se da estupendamente, hay justo allí, al pie del pino un montón de espinacas, no tienen ni idea de lo buenas que quedaron en un potaje de garbanzos que preparó Jose Luis.